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Eres el Sol que ilumina mis días

Eres el Sol que ilumina mis días” y esta frase va dedicada a Marisol Rubio, no a las bodegas, que también, sino a “Marisol Rubio” persona, a mi madre, a la mujer que da nombre a unos vinos y a un aove tan maravillosos como ella, como os digo al Sol que ilumina mis días.

Tú nunca te has ido Marisol Rubio, jamás… eso de que no te puedo dar un abrazo, no es cierto, eso de que no podemos dormir la siesta juntas tampoco, nuestra intensidad si cabe, es aún mayor. Tuviste un fiestón en tu Saelices natal, pero no fue ni un funeral ni una despedida, fue el comienzo de una etapa distinta, especial, algo que solo tú y yo sabemos, algo que solo se puede percibir. Explicarlo es imposible, no me gusta la palabra “imposible” pero en este caso nuestra relación no la abarcan las palabras.

Pensaba en el tema para el siguiente post de mi blog, el año pasado por ahora hablaba de mi viaje a República Dominicana, una experiencia maravillosa que me llevó a aprender de vino, y por increíble que parezca, pues eran unas vacaciones aventureras, de las que a mi me gustan, también me instruí sobre el mundo empresarial …. Aquí el link para los que aún no lo hayáis podido leer.

Hablar este año sobre vacaciones, sería hacerlo sobre Ibiza, una isla que adoro, en la que tengo buenos amigos, Dina, Chema, Jordi… donde he pasado unos días increíbles junto a ellos, y mi querido Nacho… hemos disfrutado del Puerto, del Beach Club y de tantos lugares increíbles… y como titular “Bodegas Marisol Rubio se va a poder disfrutar en la nueva temporada de Ibiza”. Gracias Maxi.

Aunque este 2020, el gran verano ha sido volver a redescubrir el pueblo, Villanueva de Alcardete, donde están nuestros viñedos, el lugar donde nací y me criaste. Tener tiempo para disfrutarlo. Saborear las bondades de nuestros vecinos en su palabra más amplia, me ha hecho muy feliz. Vaya regalazo. Es increíble la de cosas bonitas que me han pasado, y todo lo atribuyo a ti, mamá, a tu energía y presencia que me acompaña cada segundo. Eres el Sol que ilumina mis días, te veo reflejada en cada amanecer y en cada anochecer, esos que tanto he disfrutado en nuestros viñedos, donde están las puestas de sol más bonitas del mundo. Cuantos paseos en bicicleta hasta ahí, con amigos, con papá en el coche, con Jorge, con Eva y Claudia, la familia tan bonita que tú has formado y que nosotros mantenemos, gracias a las enseñanzas que tú nos profesaste y que son nuestro caminar.

Aprendí a dar gracias cada día, y en mis gracias siempre estás tú. Es impresionante la cantidad de cosas bonitas por las que uno puede dar gracias al cabo del día. Si alguien aún no conoce este ejercicio, se lo recomiendo porque os aseguro, que siempre, siempre, hay un puñado de gracias que dar.

Pronto me iré a Madrid, de nuevo, y seguirás a mi lado, como siempre, tal vez no veré de diario las puestas de sol tan maravillosas que hay en nuestra finca. Sin embargo, sé que el Sol nunca me abandona porque es mi vitamina, siempre lo ha sido, y porque en él te veo reflejada. Te quiero mamá, te quiero Marisol Rubio. Gracias por tanto.

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Piedad Garrido

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