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El lujo de contar con un buen enólogo: Bienvenido Muñoz

Recién salidos al mercado, nos dieron 90 puntos Parker. Cuando me lo comunicaron  coincidió que estaba con Él, y recuerdo que le dije “Enhorabuena Bienve, acaban de dar 90 puntos Parker a nuestro CIPMA I”, su respuesta fue “el mérito es de tu padre, de las uvas que consigue criar”. Os estoy hablando de nuestro enólogo. Él es Bienvenido Muñoz, una persona a la que la familia Garrido Rubio estamos muy agradecidos. Lo primero, por aceptar ser nuestro enólogo, suerte la nuestra por contar con el que los grandes expertos del mundo del vino, y se quedan cortos, bautizan como “el mejor enólogo en blancos de La Mancha”, y lo segundo, y no menos importante, por lo fácil que nos hace la vida, porque como “buen GRANDE” que es, en mayúsculas, su humildad es enorme.

Si me dijeran que lo describiera en tres adjetivos sin dudar diría: educado, inteligente y sencillo. Realmente, es mi hermano Jorge Garrido el que tiene el trato constante con él, y quien no para de decirme lo gran persona que es, y de Jorge fue la idea “Piedad, por favor escribe sobre Bienve, es una parte fundamental de bodegas Marisol Rubio y es importante también que la gente que ama nuestra marca sepa quién es el enólogo de bodegas Marisol Rubio” algo que llevamos por bandera. Os aseguro que de todos los posts que llevo escritos, en éste, el blog de “bodegas Marisol Rubio”, y me atrevo a decir en todos los textos que he escrito durante mis ya más de 20 años como periodista, bien pues os aseguro, que el post dedicado a “Bienvenido Muñoz” supone la mayor responsabilidad de todos, porque sé que a mi hermano se le van a quedar cortas todas las bondades que yo pueda escribir sobre Bienve.

Ahora no es el momento, pero sí os adelanto, en primicia, que en un futuro verá la luz un libro (que estoy preparando con la consagración que merece) donde contaremos con detalle la historia de Marisol Rubio, su vida, y razones que lleva a dar nombre a una bodega familiar creada por y para Ella con el fin de ofrecer unos vinos reflejo de su personalidad y elegancia, unos vinos que, como Ella, jamás dejen a nadie indiferente, unos vinos con huella y positividad. Y en ese libro, Bienvenido Muñoz tendrá un capítulo íntegro dedicado a él porque nos ayudó en un momento de mucho apuro, en una circunstancia clave, podríamos decir “que nos salvó la vida”, y eso nunca lo olvidaremos los Garrido Rubio.

 El bando de los dioses reales

Clasifico a las personas en dos bandos, las que todo lo ven complicado, las que siempre están ocupadas, las que creen ser dioses. Y por otro, las que todo es fluir y sencillez, las que realmente son dioses. Y es en el grupo de los dioses donde está Bienvenido Muñoz. Una persona muy afín en nuestra forma de entender el trabajo, de organizarnos y de relacionarnos. Un hecho que nos transmite mucha felicidad. Y de la que forma parte también, una persona que siempre está a su lado, y que no quiero dejar de nombrar, porque trabajar junto a él igualmente es un lujo. Es enólogo, y es la persona que ayuda a Bienve. Se trata de Dani Garrido, que no es familia nuestra (a pesar del apellido) pero que actúa como si lo fuera, con cariño, con atención y con mucha profesionalidad.

Siempre que me han entrevistado, he querido dejar claro el valor tan fundamental que para mi tiene la palabra “Equipo”. Cada persona que forma parte de bodegas Marisol Rubio ha sido muy meditada, desde un proveedor, hasta un trabajador, e incluso un cliente… Creo que es algo vital en un proyecto empresarial, más inclusive si es una empresa tan personal. Por eso la suerte es inmensa con cada pieza de nuestro puzle. Cada una de ellas es el eslabón mágico que hace posible este sueño que es bodegas Marisol Rubio.

No cabe duda que el campo es importante pues es donde se cría el fruto. La tierra, el clima, el terruño en sí, el saber manejar los cuidados de labranza, dando a cada cepa la atención que necesita y que es lo que luego nos va a llevar a obtener la uva, la protagonista que dará lugar a nuestro vino. Sin embargo, el trabajo en bodega es un paso que no por segundo es menos importante que el primero. Bajo la responsabilidad del enólogo está controlar todo el proceso de elaboración. Seguimiento de la maduración hasta su momento óptimo mediante el control de parámetros como acidez y alcohol, controles de fermentación, técnicas de crianza, almacenaje, embotellado… decisiones muy importantes tomadas por el enólogo.

Para transmitir personalidad y diferenciación el toque del enólogo es primordial. Y, Él supo captar nuestra esencia para llegar al vino con el que los Garrido Rubio soñábamos. Él visita nuestro viñedo, y nos da los mejores consejos. Él recepciona nuestra uva como si de la personalidad más importante del mundo se tratara. Él es escucha, es atención, es bondad, es generosidad, es amabilidad, es sonrisa, es sencillez. Dicen que para ser buen profesional antes tienes que ser buena persona. Él es Bienvenido Muñoz. Pieza clave en este sueño hecho realidad.

¡GRACIAS BIENVE!

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Piedad Garrido

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